Contar movimientos del bebé: desde cuándo, cómo y cuándo llamar
No importa el número de patadas, sino si tu bebé se mueve como siempre. Cómo funciona contar hasta diez, cuándo tiene sentido y cuándo es mejor llamar.

En algún momento de la segunda mitad del embarazo, la barriga empieza a tener vida propia. Primero un burbujeo que confundes con la digestión. Luego un empujoncito que ya no puedes explicar de otra manera. Y unas semanas después, alguien te pregunta en la revisión prenatal: "¿Se mueve bien?". Este texto explica qué hay detrás de esa pregunta, cómo contar los movimientos de tu bebé sin volverte loca y cómo reconocer que es mejor llamar.
Desde cuándo notas a tu bebé
La mayoría nota los primeros movimientos entre la semana 18 y la 22. Con el primer hijo suele ser más tarde que con los siguientes, porque todavía no sabes qué estás buscando. Si la placenta está en la pared anterior del útero, amortigua además los movimientos, y puede tardar hasta la semana 24.
Al principio no se siente como patadas. Más bien como burbujeo, aleteo o un pececito que se da la vuelta. Solo a partir de la semana 24 a 26 se convierten en golpes que también se notan desde fuera. Desde la semana 28, en la mayoría de los bebés los movimientos tienen un patrón: hay momentos del día en los que hay mucha actividad y horas en las que el bebé duerme.
Y justo ese patrón es lo importante. No el número. Ningún bebé se mueve tantas veces como otro, y tu bebé tampoco se mueve igual todos los días. Lo que cuenta es la comparación con lo que es habitual en tu bebé. Y la única persona que lo conoce eres tú.
Por qué contar
Los movimientos del bebé son la única señal que puedes comprobar tú misma en casa. Para escuchar el latido hace falta ir a la consulta, para una ecografía hace falta un aparato. Pero si el bebé se mueve, lo notas desde el sofá.
Una clara disminución de los movimientos puede ser una señal de que el bebé no está recibiendo un buen aporte. En la mayoría de los casos no hay nada detrás: el bebé estaba durmiendo, tú estabas ocupada y no le prestaste atención, la posición era desfavorable. Pero en los casos poco frecuentes en los que algo no va bien, el tiempo es importante. Por eso en los hospitales existe una regla sencilla: si notas menos que de costumbre, vas y dejas que te lo revisen. Mejor diez veces en balde que una vez demasiado tarde.
Contar es una herramienta para eso. No sustituye a tu intuición, la hace medible.
El método: diez movimientos
El método más extendido se llama "contar hasta diez". No se cuenta cuántas veces patea el bebé en una hora, sino cuánto tiempo pasa hasta que se juntan diez movimientos.
Así funciona:
- Busca un momento en el que, por experiencia, tu bebé esté activo. Para muchas es por la noche, después de comer o cuando te tumbas.
- Túmbate sobre el lado izquierdo o siéntate cómodamente. En reposo notas más que caminando de un lado a otro.
- Cuenta cada movimiento que notes: patada, golpe, giro, empujón. Todo cuenta, menos el hipo, que es un ritmo y no un movimiento.
- Apunta cuánto tiempo has tardado en llegar a diez.
Normalmente los diez movimientos aparecen en un plazo de dos horas, casi siempre bastante antes. Pero el valor que cuenta para ti es el tuyo: si tu bebé suele tardar veinte minutos y hoy tarda una hora y media, esa es la desviación que importa, aunque una hora y media siga estando "dentro de dos horas".
Por eso vale la pena apuntar unas cuantas rondas. Después de cinco o seis conocerás tu valor habitual y no tendrás que adivinar. Lunabia tiene para eso el contador de patadas: tocas la pantalla con cada movimiento, al llegar a diez termina la ronda y, después de unas cuantas rondas, la app te muestra cuánto tardas normalmente.
Cuándo es mejor contar
No todo el tiempo. Quien cuenta todo el día se vuelve loca y al final nota menos, porque la atención se agota. Una ronda al día es suficiente, y a la hora en la que tu bebé suele estar despierto.
Algunas cosas ayudan cuando el bebé parece estar tranquilo:
- Comer algo o beber un vaso de agua fría. Muchos bebés reaccionan a eso.
- Tumbarte, mejor sobre el lado izquierdo. De pie y caminando, tus movimientos acunan al bebé y lo duermen, y tú notas menos.
- Hablarle al bebé o dar unos toquecitos suaves en la barriga.
- Esperar veinte a treinta minutos en reposo. Un ciclo de sueño del bebé dura más o menos eso.
Si después de todo eso sigues notando claramente menos que de costumbre, ese es el momento en el que se deja de contar y se coge el teléfono.
Qué es normal y qué no
Es normal que haya un ritmo diario. Muchos bebés están más activos por la tarde y por la noche, porque reaccionan a tu calma, y más tranquilos durante el día, cuando tú estás en movimiento. También es normal que los movimientos se sientan distintos hacia el final del embarazo: menos patadas, más empujones y giros, porque ya casi no queda espacio.
No es normal que los movimientos disminuyan. La frase "poco antes del parto los bebés se vuelven más tranquilos" está muy extendida, y es falsa. Los movimientos cambian de forma, pero no de frecuencia. Un bebé que se mueve claramente menos que de costumbre tiene que ser revisado, sea la semana que sea.
Tampoco es normal una actividad repentina, intensa e inusual que después da paso al silencio. Es poco frecuente, pero es motivo para llamar.
Cuándo llamar
Llama a tu hospital o a tu matrona si se cumple alguna de estas situaciones:
- Notas claramente menos que de costumbre, incluso después de comer, beber y media hora de reposo tumbada de lado.
- No llegas a diez movimientos en dos horas, aunque tu bebé normalmente sea mucho más rápido.
- Tienes la sensación de que algo no va bien, aunque no puedas expresarlo en números.
Algunas cosas que no deberías hacer: no esperes hasta mañana porque de todas formas ya tienes cita. No busques el latido con un doppler doméstico, porque encontrar un latido no dice nada sobre si el bebé está bien, y no encontrarlo solo te hará entrar en pánico. No hagas otra ronda de conteo si la primera ya fue llamativa.
En el hospital te harán un CTG, es decir, registrarán el latido y las contracciones durante media hora, normalmente junto con una ecografía. En la inmensa mayoría de los casos todo está bien y te vuelves a casa. Nadie allí te va a mirar mal por haber llamado. Justamente por eso los paritorios están abiertos las veinticuatro horas.
FAQ
¿A partir de qué semana se deben contar los movimientos del bebé?
A partir de la semana 28 aproximadamente, cuando los movimientos tienen un patrón. Antes son demasiado irregulares para sacar conclusiones. Aun así, tu percepción de "más" y "menos" puedes tomarla en serio también antes.
¿Cuántos movimientos del bebé al día son normales?
No hay un número que valga para todos. Algunos bebés se mueven de forma perceptible unas cuantas docenas de veces al día, otros más de cien veces. Lo decisivo es qué es lo habitual en tu bebé y si eso cambia.
¿Los movimientos del bebé disminuyen antes del parto?
No. Se sienten distintos porque el espacio se queda pequeño: más empujones y giros, menos patadas. Pero la frecuencia no disminuye. Notar claramente menos movimiento es siempre motivo para llamar.
¿El hipo cuenta como movimiento del bebé?
No. El hipo es un tirón regular y rítmico, y muestra que el bebé está practicando movimientos respiratorios. Al contar hasta diez no se cuenta.
Este texto no sustituye una visita a tu médica o matrona. Si algo te duele o te preocupa, llámalas, también de noche.


